El libro en términos generales, presenta varios frentes intelectuales con los que no se halla conforme por su presencia a lo interno de la Facultad de Derecho en la Universidad de Costa Rica.
Presenta y busca una profunda motivación hacia la excelencia académica, dirigida principalmente hacia el sector docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica. Está en contra del “ facilismo “, y la ausencia de una “ verdadera metodología investigativa “ para enseñarla al estudiantado. Piensa que a nivel internacional existen muchos métodos de investigación de muy diversa naturaleza pero que en Costa Rica ni por asomo se utilizan. Da a entender que hay una especie de desidia por aportar y enseñar verdaderos métodos de investigación. Sin embargo, él aporta un método novedoso de investigación: aprender solito sobre la marcha.
Se halla convencido de encontrar una mediocridad reinante en la metodología utilizada para evaluar al cuerpo docente de la Facultad de Derecho. Es decir, él siente que no se utiliza un criterio correcto y equilibrado que refleje la verdadera evaluación del profesorado, relacionándolo con los frutos de los alumnos que obtienen la aprobación de los cursos. Todo lo cual viene a representar un binomio en donde ni los profesores ni los alumnos hacen su verdadero trabajo, recayendo en una mediocridad achacable tanto a unos como a otros.
De igual forma, critica intensamente la calidad de los estudiantes de las universidades privadas de Costa Rica, sin especial referencia hacia una profesión en particular. En general, la estructuración académica en universidades privadas representa para él, un reto a vencer por la pobre preparación otorgada a los estudiantes de diversas carreras.
Otro aspecto que incide en la pobre preparación que el encuentra en el estudiantado, se relaciona con el espíritu mercantilista que poseen dichas universidades privadas. Hace hincapié en la presencia del espíritu tipo embutido con el cual trabajan las universidades privadas, lo cual significa que no les importa la calidad de los estudiantes graduados, solo les interesa obtener utilidades rápidamente y para ello, requieren graduar gran cantidad de alumnos, año tras año, lo cual les hace rentable su universidad y sostén a largo plazo.
Y por último, el Sr. Haba trata de convencernos de que él desde su perspectiva, él tiene la razón con su burrocrática, su idea acerca de lo que debe ser un desempeño intelectual por excelencia y quien no está de su parte es posible que esté equivocado. Esto bajo un análisis un tanto dogmático de sus opiniones de superación intelectual.
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